11-Un flash por Lanta

De Lipe se puede ir a Lanta en ferry pero sale muy caro, así que fiel a nuestra aventura a dedo, no fuimos en ferry hasta el puerto de Pak Bara en tierra firme y comenzamos a hacer dedo.
Teníamos un compañero muy débil, el Marian se mareo y descompuso feo en el ferry. Así que en el puerto estuvimos un rato hasta que se recuperó y aprovechamos para almorzar allí. Empezamos a hacer dedo y nos corrieron dos Thais que venden los tours y las minivans para ofrecernos un super descuento hasta Lanta. Dijimos que no y nos paró la primer camioneta de las 7 en total que nos tomamos. Una de ellas fue una pareja de “viejitos” que con toda la paz del mundo intentamos intercambiar palabras pero fueron los gestos los que nos llevaron a entenderles que iban hasta el próximo cruce de rutas, aceptamos y nos fuimos. Cuando frena, bajamos y le agradecemos pero el señor no se iba y nos explicó que se iba a quedar con nosotros hasta que frene otro vehículo así él le explicaba en tailandés algo, porque en realidad no sabíamos que le iba a decir y ni siquiera sabíamos si entendió a donde íbamos. Resultó bien, paro una camioneta a los 5 minutos y nos subimos. Ese viejito era pura ternura! Yo siempre agradezco cada vez que empezamos a hacer dedo, para que nos llevemos una linda experiencia, aventura o aprendizaje con cada persona que nos crucemos y claramente este agradecimiento sé repitió especialmente para este hermoso ser. En otro momento nos cruzamos a dos personas también haciendo dedo y una camioneta nos levantó a los 6, uno de ellos es el famoso Gabilongo que después se iba a sumar a nuestro equipo viajero. Ellos iban para otro lado asique nos dividimos.
HISTORIA APARTE
Desde donde nos dejó la ultima camioneta caminamos unas cuadras y una camioneta que estaba parada al costado de la ruta nos pregunta a donde vamos, le contestamos y ahí terminó la conversación. Seguimos caminando unos 15mts, mientras hacíamos dedo y frenó otro auto, tratando de explicarles a donde íbamos, etc se acercó el que estaba frenado en la ruta y comenzó a hablarles, entendimos como que no iban a ese lugar y se fueron. Entonces el de la camioneta estacionada nos dice “yo los llevo” O algo similar, entonces nos subimos a la caja y le pidió al refi que vaya adelante. Nos pareció un poco extraño pero bueno, yo me dormí todo el viaje y los chicos mas o menos también. Seguíamos avanzando y ya nos parecía muy raro, sospechábamos de este señor, porque íbamos por el camino correcto pero no creíamos que lo hiciera gratis. Pero estábamos entre dormidos y cansados y dijimos, “ya fue, sigamos”. El tipo no hablaba nada de inglés casi. Lanta es una isla península, se divide de la tierra por dos “ríos” del mar que atraviesan, como un delta; entonces tenes que cruzar en dos ferrys cortitos, unos 15 min cada uno, cruzan los vehículos y muy muy pocos a pie. Al llegar al puerto nos estábamos bajando y viene el dueño de la camioneta acompañado de la persona que maneja los tickets y el ingreso al ferry, que por supuesto hablaba inglés. ¿Qué nos dice? Que ese era un taxi que le teníamos que pagar 1000 baths cada uno (USD 30 cada uno), por lo que comenzamos a decirle que ni en pedo, que siempre le dijimos que era gratis, blabla. Nos fuimos pero no podíamos cruzar, porque estaba ahí parado y el de los tickets estaba en su bando y ni siquiera sabíamos si podíamos cruzar a pie. En eso, una traffic me dice que los tickets para cruzar se compran 200 mts más atrás, así que fuimos y compramos los tickets para cruzar como peatones. Les digo a los chicos: “todos bien calmados vamos a negociar, tengamos 300 baths en un bolsillo y 200 mas en otro, si se pone un poquito tenso sacamos la plata y listo” así que el refi preparó la plata. Volvimos y todavía estaba esta el chanta ahí y además había un policía, dio la casualidad que iba a cruzar y les vino como anillo al dedo. Entonces empezamos a hablar y les decíamos que no, que no íbamos a pagar blabla y se empezó a juntar gente que chusmeaban de curiosos, entonces terminamos negociando pagarle 500 bath entre los 4, lo cual fue USD 3 cada uno. Realmente nos salió redondo, porque ya era muy tarde y el camino al puerto no era muy transitado, por lo cual haber pagado USD 3 por un viaje largo en la situación que estábamos, fue un buen negocio.
Conclusión y moraleja: realmente aprendimos mucho de esto, por lo menos yo, y por eso lo veo como una experiencia super positiva. Aprendí a aclarar más las cosas antes de subirme a un auto, a detenerlo si sospecho algo raro, aprendí como reaccionan cada uno de mis amigos ante una situación de tensión como esta: alguno con más temor, otro con mas serenidad, etc. Lo único que lamento es que en otros dedos posteriores que hicimos, desconfiábamos más de la gente, por esta situación, y a veces le preguntamos si era gratis cuando tal vez estaba de más, pero bueno tampoco es tan grave.
Así fue como cruzamos el primer ferry y teníamos 9 km hasta el Untitledsegundo ferry, negociando con taxis y locales que salían de cualquier lado, los precios no bajaban de USD 10 y nosotros no los íbamos a pagar. Apareció un chico jovencito al que saludamos y nos preguntó a donde íbamos, le dijimos y negociamos USD 3 entre todos y dijo, “ok, espérenme acá, ya vuelvo” y a los 10 minutos apareció en una hilux nuevita hermosa. Para nosotros se hizo la changa de casualidad con la camioneta del viejo, nos vino genial. Cruzamos el otro ferry y ahí negociamos un tuk tuk muy barato por los 7km que había hasta la plays donde nos íbamos a alojar. Eramos 4 con mochilas en ese tuk tuk, las subidas se complicaban y nuestras articulaciones también.
Ya acostumbrados a dormir los 4 en una cama, fuimos derecho a alquilar eso, así que conseguimos un bungalow por 2 USD cada uno y dormimos bien cuchareados. Esa zona de Lanta es bien mochilera y la onda es ir a un mercadito donde hay mesas afuera, wifi gratis y 3 puestitos de comida bien baratos y abundantes. Ahí comimos massaman por primera vez (una presa de pollo con papas y cebolla en una salsa de curry con leche de coco y una porción de arroz) super abundante y riquísimo. Entonces ese es el punto de encuentro, ahí se comparten las mesas y haces amistades pasajeras. Esa noche comimos rico y nos fuimos a dormir! Aunque teníamos un boliche a media cuadra que tuvo la música al palo hasta las 4am.
Nos levantamos temprano y nos mudamos porque estaba reservado el bungalow anterior, nos mudamos a uno casi igual a 2 cuadras. Almorzamos y nos alquilamos unas motos para ir a recorrer la isla, paseamos por todos lados y nos quedamos mirando un lindo atardecer con un drone flotando por ahí que le daba un tinte especial.

Volvimos y reservamos el tour más famoso de lanta que es por las 4 islas, salíamos mañana a las 8:30 am. Nos fuimos a cenar y con varias personas que conocimos ahí, arrancamos para una fiesta en la playa.
Fue muy muy lindo y hago algunos recordatorios privados: llenar el bucket para conocer el amor de mi vida, pelea por la espera antes de ir al bar, comimos unas bananas y ananás, mordieron el cachete, mucha tarima, corte en la pierna, tiraron un globo encendido al cielo, vuelta al minimart y audios a los chicos.

Día siguiente, nos levantamos a las corridas para devolver las motos y nos fuimos para la excursión en barco. Un lujo, un placer total; salvo para Marianito que se mareó y estuvo doblado del dolor hasta las 5 de la tarde que terminó la excursión. Conocimos un par de islas, hicimos mucho snorkel y veíamos bajo el agua como un local pescaba calamares. Después frenamos a almorzar, muy bueno, arroz con verduras y pollo; obviamente repetimos y nos comimos todo hasta dejar las fuentes peladas. Fuimos a otras dos islas y terminamos en una playa dentro de la misma isla que se accede nadando por unos túneles totalmente oscuros. VEAN LAS FOTITOS. Y fue muy divertido que había un grupo de Thais que estaban de turismo allí y eran como 40 o 50, y emocionados se sacaban fotos con todos los extranjeros.

Volvimos como a las 5 de la tarde y con el tincho nos fuimos a matear a la playa mientras mirábamos el atardecer, ahí conocimos a Mati que nos pidió un mate y a la tana que viajaba con él. Después fuimos todos a comer al spot de siempre. Esa noche no había nada de joda, pero ya habíamos pegado onda con un argento de unos 40 años que estaba en la isla hace mucho y le dijo al dueño de un bar que ponga música Argentina. Y así fue que terminamos bailando en una tarima alrededor de una hora, haciendo de espectáculo a todos los que estaban en el bar y pasaban por la calle caminando. Lo mejor de todo fue que la música era un enganchado de hace unos 8 años aproximadamente y es la música que nos encanta bailar y cantar todo el tiempo, esas cumbianchas viejas que todavía nos transportan a la adolescencia. El dueño del bar nos agradecía! Fueron sensaciones hermosas! Disfrutamos muchísimo estar ahí arriba bailando y cantando con toda nuestra energía, es lo único que necesitamos para activar nuestra serotonina; generalmente cuando caminamos en cualquier lado vamos cantando y bailoteando con las manos.

Ya al otro día teníamos que partir para Koh Phagnan, la isla donde se hace la full moon party, queríamos estar un par de días antes para conseguir un buen lugar y barato, pero también para disfrutar las fiestas y clima previo. El refi no se sentía muy bien del día anterior asique con Lauri se fueron en una minivan que compraron el pasaje. Eran unas 8hs en total, unas 6 hasta el puerto de Surat Thani y 2hs mas en ferry desde ahí hasta la isla.
Tincho y yo decidimos ir a dedo y gracias a esa decisión, obtuvimos una de las mejores experiencias del viaje, hasta ese momento.
Continuará en el siguiente post…

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